Hotel con encanto – Langhe – Albergo Cantine Ascheri Base de operaciones ideal para visitar las colinas vinícolas piamontesas

Cartel Albergo Cantine Ascheri
Cartel Albergo Cantine Ascheri

En nuestra escapada al Langhe descubrimos casi por accidente el Albergo Cantine Ascheri.  La idea era alojarnos en otro hotel de la zona, pero la primera noche de nuestro fin de semana tenían un evento y que no disponían de más habitaciones, así que tuvimos que buscar alternativa.

El hotel está situado en un lugar privilegiado, en la ciudad de Bra, tierra de vinos del Piamonte, entre las colinas de Langhe, Roero y Monferrato, donde se producen denominaciones de origen como Barolo, Nebbiolo, Dolcetto d’Alba y Roero, y algunas de las etiquetas más famosas de Italia y que os recomendamos que probéis y sobre los que hablaremos en nuestra sección Gastro-experience.

El paisaje colindante es de infarto. Una colina detrás de otra cubierta de viñedos y avellanos, estos últimos proveedores de la fábrica de Ferrero (Nutella o Ferrero Rocher) que está en la ciudad de Alba, a 20 minutos y famosísima por ser zona de trufas.

El hotel es un auténtico tesoro, un cuatro estrellas decorado en estilo rústico industrial, cuidado hasta el mínimo detalle y con un personal encantador. La recepción es un espacio amplio con zonas de suelo acristalado que permite ver la bodega. Cemento, madera, cristal y metal le dan una atmósfera moderna y cálida al mismo tiempo.

Recepción Albergo Cantine Ascheri
Recepción Albergo Cantine Ascheri

Recuerda ligeramente a un barco en alguna de sus estructuras, como el ventanal del comedor y la escalera que lleva a las habitaciones.

Escalera Albergo Cantine Ascheri
Escalera Albergo Cantine Ascheri

Nuestra habitación era realmente preciosa,

Panorámica habitación
Panorámica habitación

con detalles muy originales, como el armario de cristal, la mesilla en hierro y cristal

Detalles habitación Albergo Cantine Ascheri
Detalles habitación

o el espejo de cuerpo entero en forma de puerta, y un detalle en la pared que al principio pensamos que eran cámaras (menudo susto) y resultaron ser pequeños “catalejos” para ver detalles de la ciudad. Al lado de cada uno hay una placa que indica lo que estás viendo.

Catalejos incrustados en la pared
Catalejos incrustados en la pared

Los rodapiés eran de cuerda y como bienvenida, una botella de vino de sus bodegas colocada sobre un precioso aparador.

Botella bienvenida Albergo Cantine Ascheri
Botella bienvenida Albergo Cantine Ascheri

Sólo tuvimos oportunidad de disfrutar del desayuno porque nuestra agenda era muy apretada, pero tenían un delicioso buffet que incluía productos típicos de la región como la salchicha cruda y los quesos.

Restaurante Albergo Cantine Ascheri
Restaurante Albergo Cantine Ascheri

En definitiva, un sitio ideal como base de operaciones para una escapada romántica.